Tu lenguaje determina tu éxito

Según los estudiosos de las Nurociencias, se ha descubierto que la mayoría de las personas tienen un diálogo consigo mismas al menos unas 50,000 veces por día y se dice que el 80% de esas conversaciones contienen frases negativas.

Este diálogo interno negativo es el que precisamente desarrolla creencias limitantes o bloqueadoras.  Las personas se dicen cosas que creen y mantienen como un paradigma en su mente.

Podemos decirnos cosas y aún ofendernos con expresiones como:

“Soy un tonto”, “jamás podré ser mejor que…”, “No puedo hacer amigos”, “soy una persona muy tímida”, “Me es difícil iniciar una conversación”, “Nunca voy a poder…”, “soy un desastre como…”

¿Cuál es la razón por la que estas expresiones tienen tanto poder en nosotros?

Todos los seres humanos tenemos algo que se llama “Sistema de Creencias”, este contiene tres filtros con los cuales razonamos internamente y respondemos al exterior. Los tres filtros a los que me refiero son:

La memoria, que está compuesta por los recuerdos sean estos conscientes o no y que permanecen como supuesta experiencia, digo supuesta, ya que aunque para una persona que vivió una situación podría ser una realidad, la verdad es que lo que hay en su mente es solo una interpretación de la realidad, esto porque esa experiencia vivida por otra persona podría tener una interpretación diferente.  De todas formas,  para la persona su interpretación del pasado, es algo real y cree que las cosas son como pasaron y lo toma como experiencia para hacerle frente a los nuevos acontecimientos que van sucediendo. De esta forma todos los rótulos de la niñez o experiencias anteriores en grupos sociales, permanecen y salen a relucir en momentos determinados, afirmando creencias a veces negativas y limitantes.

El otro filtro tremendamente importante en nuestro sistema de creencias son los valores. Este sistema de valores de la persona es totalmente subjetivo, por lo que obedece a como la persona pesa y valora las situaciones o conceptos. De esta manera puede ser que para una persona tenga un gran valor mentir por un amigo, aunque para otras personas sea algo inmoral.

Normalmente los valores se establecen en una línea en donde en un extremo tenemos los valores morales y en el otro extremo los inmorales, generalmente esto en la mayoría de las culturas está bien establecido, pero existe una gran parte de esa línea que es neutral, no está entre lo moral o lo inmoral, a esto le llamamos “amoral”, lo que nos da a entender que no es moral ni tampoco inmoral, sino que cada quien interpreta y establece estos valores de acuerdo a su experiencia y a la forma en que ha construido sus creencias.

El tercer filtro se refiere precisamente a la forma en que un individuo interpreta los conceptos, por ejemplo, pensemos en un tema tan común como el sexo.  Depende mucho de las experiencias pasadas que la persona ha tenido con el sexo y de los valores aprendidos acerca del mismo, para que opere este tercer filtro. Pensemos en una persona a la cual le han enseñado que el sexo es malo y eso se a afianzado en su sistema de valores, basado en esto su experiencia con el sexo definitivamente ha sido mala; más que un placer, la persona está llena de sentimientos de culpa y limitaciones al respecto, posiblemente en su experiencia sexual haya tenido varios fracasos.

Entonces al llegar a este tercer filtro va a razonar interpretando el tema sexual con creencias negativas y de rechazo, eso se evidencia claramente en su conversación, por lo que vamos a escuchar distorsiones, generalizaciones y un lenguaje totalmente condenatorio hacia el sexo.

Algo totalmente diferente escucharíamos en una persona que ha sido educada para ser feliz sexualmente y por consiguiente ha tenido una experiencia satisfactoria en ese sentido.

Cuando un individuo hace declaraciones basadas en las creencias, estas afectan todo su ser, me refiero no solo a la mente y emociones, sino hasta su espiritualidad y por supuesto el cuerpo; así es como una simple conversación puede afectar inclusive su frecuencia cardiaca, podría subir o bajar la presión arterial, la persona puede sudar, sonrojar su rostro e inclusive temblar.  Su sistema muscular puede tensarse o sufrir daños por el estrés que genera esa conversación. Las emociones aparecen y en base a esto se producen cambios en el tono de voz, así que la persona puede gritar, llorar, poner una corporeidad totalmente defensiva, etc.

Esto es serio, notemos como el sistema de creencias y la forma de hablar puede producir sanidad o enfermar a la persona en forma integral.

Pero aunque muchas personas se hacen conscientes de esto mediante temas como este, por más que intentan, les cuesta realizar los cambios de los mecanismos internos de sus pensamientos y por ende de su forma de hablar y actuar.

Hay personas que, aunque sienten amor por sus padres, pueden ser conscientes de que en alguna medida fueron educados para no ser felices, pero no solo participaron los padres, también amigos, educadores, etc.

Yo recuerdo haber tenido una niñez llena de frustración por problemas de salud y por las creencias que sembraron en mí algunas personas, esto provocó que constantemente mi lenguaje interno fuera negativo, llevándome tanto en mi niñez como en la adolescencia a constantes pensamientos negativos acerca de mí mismo y como esto es una cadena, apliqué esta forma de pensamiento en la vida de los niños pequeños que tuve a mi cuidado como padre en un principio.

Hoy en día tenemos libros, podcast, programas que hablan a la gente de felicidad, casi todos los sitios de desarrollo y mejora personal están con la moda de la felicidad para adultos.  Sin embargo, la felicidad no es algo de adultos, sino de niños, la felicidad es algo que se aprende y que debe enseñarse desde la concepción, en otras palabras, desde que el niño está en el vientre de su madre, pues de lo contrario crecerá con pensamiento negativo y destinado hacia la infelicidad.

Tal vez usted dirá, entonces si no soy feliz como adulto, estoy perdido. La verdad es que no es así definitivamente.

Sinceramente a nivel personal tuve una lucha fuerte para reprogramar y cambiar mi forma de pensar y de actuar, considero ahora que soy una persona feliz e independiente emocionalmente de otras personas, o sea que mi felicidad no depende de otros, sino solo de mí mismo.

Tenemos la posibilidad no solo de reprogramar a nuestro niño interior que habita en el subconsciente, sino de construir una nueva persona conforme a los objetivos correctos de su diseño original.

Las dinámicas de neuro-aprendizaje al fusionarse con el coaching logran resultados extremadamente eficientes en un lapso relativamente corto, comparado con las largas y costosas terapias que la gente toma.

Hay muchas personas que no creen que exista algo tan efectivo como lo que estoy mencionando o piensan que es un mensaje puramente comercial para hacer negocio, pero está ampliamente comprobado que lo que hoy llamamos Neuro-Coaching, genera proceso de descubrimiento auto empoderamiento personal, en donde la persona tiene un total y completo control de su desarrollo, con el acompañamiento de un profesional que le ayuda a entender y tomar decisiones, así como emprender los pasos que debe dar.

Mientras que la neuroprogramación y el neuroaprendizaje permite que la persona pueda procesar su pasado de una manera objetiva y sanadora, el coaching le permitirá soltar los anclajes del pasado y enfocarse en el futuro para construir a la persona que quiere estar siendo.

¿Necesita usted de esto que le hablo en este momento?

Deténgase un momento y piense: ¿Cómo es su lenguaje? ¿Se siente bien con su conversación interna y externa, así como el resultado de esta?  ¿Está usted satisfecho(a) con su vida y los resultados que obtiene de ella? ¿Generalmente alcanzas todos los objetivos y metas que se impone? ¿Son sus expresiones conscientes, asertivas y cargadas de pasión? ¿Cómo son sus pensamientos y su conversación interna?

¿Cómo anda el área emocional? ¿Abundan las frustraciones? Entonces debe estar amargado(a) la mayoría del tiempo, pues el efecto de la frustración es la amargura.

Si usted no es consciente de su lenguaje, posiblemente este estará controlando su vida.

¿Se ha detenido a escuchar lo que dice? ¿Ha grabado alguna vez sus conversaciones? ¿Se ha tomado el tiempo para escribir sus pensamientos cuando se siente ofuscado(a) y analizarlos luego? Analice frases, opiniones, juicios y declaraciones y piense en el beneficio o daño que pueden estar ocasionando a su vida y a la de las personas que usted aprecia.

Leí una frase que dice “Quienes alcanzan el éxito, son los amos de sus palabras”. ¿Qué piensa de esto?  Así que una pregunta más: ¿Cómo son tus conversaciones, transformadoras o destructivas?

Los dos pasos más importantes que podría dar ahora son: volverse consciente de lo que piensa y escuchar lo que está diciendo.

Luego quizá tomar una decisión: Transformarse

Muchas personas no logran cambios efectivos en su vida por cinco razones básicas:

  1. No saben claramente ¿Qué es lo que quieren?
  2. Creen que no pueden cambiar
  3. Tienen miedo de salir de su zona de confort
  4. Quieren que otros hagan el trabajo por ellos
  5. Dejan acciones que deben tomar hoy, para hacerlas otro día que nunca llega

Puedes lograr muchas cosas por ti mismo(a), aunque si sientes que necesitas acompañamiento, puedes buscar los servicios de los profesionales de nuestro instituto.

Lic. Adrián Rojas
Master Coach Certificado
y especialista en Nueroprogramación

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